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lunes, 15 de febrero de 2016

¿Espiritualidad o religiosidad?

Con frecuencia tenemos un concepto incompleto de lo que es la espiritualidad y un SER espiritual. Muchas veces lo confundimos con religión o religiosidad.

Hay almas que siguen con fervor y disciplina determinado camino religioso para llegar a Dios, por tanto se pueden considerar como religiosos (as). Esa misma alma, si logra llevar la filosofía que está aprendiendo a la práctica diaria, personificar en su vida los valores y las virtudes que consigue en sus lecturas sagradas se puede considerar que además de religiosa es espiritual.

Sin embargo, también observamos personas que son muy religiosas pero poco espirituales. Un ejemplo típico es quien siempre acude puntualmente a misa, al culto, a su templo o al ashram, sabe de memoria y recita con frecuencia fragmentos de su Libro Sagrado (La Santa Biblia si su religión es cristiana, El Bhagavad Gita en la religión Induísta, El Corán para los musulmanes, El Granth para la religión Sick, etc.), practica los rituales u oraciones que ordena su religión,  pero en su vida diaria no traslada lo aprendido a la práctica, sobresaliendo en sus pensamientos, palabras y acciones los vicios (pecados) como la ira, la envidia, la lujuria, el ego o el apego por sobre las virtudes, dando pesar a otros y tomando pesar de otros.

También observamos personas que no pertenecen a ninguna corriente religiosa determinada pero hay pureza en su pensamiento, palabras y acciones siendo personificación de muchas de los valores o las virtudes originales del alma: paz, amor, bondad, humildad, etc., las cuales expresa en su vida, en las relaciones con los demás y con el medio ambiente de una manera espontánea y natural. De ellos decimos que aun cuando no es religioso (a) es un SER espiritual.

Y por su puesto hay quienes ni son religiosos ni espirituales. Muchos humanos están "dormidos" ante su realidad esencial. Están identificados con su cuerpo, confunden su SER (alma) con su vehículo físico (cuerpo), con sus emociones o con su mente. Si bien pueden ser altamente cultos y conocedores del mundo, de la academia o de la ciencia, hay ignorancia en lo relacionado con su SER esencial, en quien realmente Es, aun no consolidan su conciencia de alma.

Para ampliar un poco mas anotamos las siguientes definiciones:

RELIGION: (del latín religare o re-legere) que significa vincular o unir. Para G. Lenski (sociólogo): «un sistema compartido de creencias y prácticas asociadas, que se articulan en torno a la naturaleza de las fuerzas que configuran el destino de los seres humanos». Engloba entre otros los siguientes elementos: tradiciones, culturas ancestrales, instituciones, escrituras, historia, mitología, fe y credos, experiencias místicas, ritos, liturgias, oraciones, etc.

ESPIRITUALIDAD: para B.K. Surendran, la espiritualidad no es ninguna creencia, sino un sistema de valores, un modo de vida. Implica una buena consciencia de nuestra propia identidad eterna y aplicarla en nuestra vida diaria en forma de valía propia, valores y virtudes. Espiritualidad es tener ánimo, entusiasmo, creatividad, naturaleza emprendedora, paz y bienestar. Es ser libre para vivir en el presente, ser útil a los demás, amar, a sí mismo y a los demás. 

INTELIGENCIA ESPIRITUAL: Inteligencia con la cual ponemos nuestra vida en un contexto mas amplio y significativo. Es la capacidad de trascendencia  haciendo las cosas cotidianas con un sentido de lo sagrado.

¿QUE ES Y QUE NO NECESARIAMENTE ES ESPIRITUALIDAD?


NO  NECESARIAMENTE ES
SI  ES
Ignorar o no ocuparse de lo físico. Abstenerse de los placeres del mundo.
Aplicar un sentido elevado en si mismos y en la  forma en que se vive la vida física.
Desarrollo Personal  (lo personal)
Desarrollo del SER interior  (lo universal)
Lo paranormal:  (telepatía, clarividencia, las canalizaciones, etc.)
Que la Plena Presencia  del  SER sea lo normal en la vida
Creencias religiosas y filosóficas
Acciones dirigidas a la realización  del Espíritu Subyacente inmanente en el interior.
Apariencia espiritual.
(maquillar los vicios o ”pecados”)
La autenticidad del SER
(la honestidad)
El Creer (o no en Dios)
El Trascender al ego  y  revelar a Dios en su interior
Riqueza exterior
(material, personal, social)
Riqueza interior
(virtudes)
Pobreza material
Pobreza del ego
La parte,  la fracción, la separatividad 
El Todo, lo holístico, la unicidad
Lo Individual
Lo fraternal
Gran conocimiento de lugares sagrados, ritos, técnicas y  credos
Autoconocimiento (¿Quién soy yo?). Conociendo al Hijo, conocemos al Padre.
Servicio social para la transformación del mundo
Auto-transformación (“si yo cambio el mundo cambia”).
Orden externo y control de las situaciones
Orden interno y autocontrol
La Moral / El donar
La Ética / La caridad
El irrespeto, el servilismo, la falsa sumisión.
Equilibrio entre respeto y auto-respeto
Descuido al pensar, hablar y actuar
Atención total al pensar, hablar y actuar. El Presente


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domingo, 12 de octubre de 2014

Somos imperfectamente perfectos


          El ego no es perfecto y nunca será perfecto. Podemos pasarnos toda la vida tratando de lograrlo, mas el trabajo con nuestra mente inferior, nunca estará acabado, porque gracias a su perfecta imperfección llegan todas las lecciones…hasta que ya no tengamos que retornar a este plano de existencia,... y entonces, se acaba ésta parte del juego y se inicia otra.
         El ego no es lo que somos, pero lo creamos y no es desechable mientras trabajemos en éstos planos densos. La consciencia del ego es una ilusión, un creador de mundos ilusorios y transitorios…pero útiles.

      La paradoja es que creamos la película y luego nos olvidamos de que es sólo una película. Darnos cuenta de esto, nos posibilitará apagar por ratos esa película y deslizarnos silenciosamente por la ranura de nuestra consciencia, para expandirnos y reconocernos más allá de ese pequeño “yo”.
Somos perfectamente imperfectos porque somos ambas cosas: plenamente humanos y plenamente Espíritu!
      Contamos con un instrumento menor: la mente inferior o  ego y con uno mayor: la Mente superior o Divina. A esta mente superior le llamamos de muchas formas: consciencia, alma, espíritu, consciencia de alma, Yo Superior, consciencia cristica, budha interior, etc, mas, estaríamos hablando de lo mismo.

      Pongamos a nuestro Espíritu a cargo de la conducción!. Pongamos a nuestro ego a trabajar cumpliendo las directrices de la Conciencia Superior, nuestro Espíritu!
      Ser humilde no significa negar nuestro verdadero SER, el Espíritu. Ser humilde significa que reconocemos que no somos la mente inferior o ego. Ser humilde significa que hemos despertado a la verdad de que compartimos un mismo Espíritu con todos los demás seres humanos, y a la vez nos manifestamos también con un ego.
Somos Espíritu infinito, eterno, nunca nacido, nunca muerto, omnipotente, omnisciente, omnipresente, lleno de potencial y posibilidades.
El Espíritu, nuestro ser real, comparte la Mente Perfecta (La mente Una). El Espíritu en el que tú y yo tenemos el ser, es siempre perfecto.
      No es algo que tengamos que buscar, algo por lo cual luchar, desear, esforzarnos por alcanzar o trabajar. Es que ya está SIENDO!
      Tampoco es cuestión de matar a nuestra mente inferior, crucificando al ego o tratando de alcanzar la iluminación. 

Es algo natural, pues se trata de despertar a la verdad de quienes realmente SOMOS, abrazando sin embargo la multifacética función de ego, sin creernos la película


      Cuando nuestra mente inferior está a cargo, lo único que podemos ver es la limitada oscuridad de nuestra realidad inventada. 

      Cuando volamos por sobre la mente inferior, nuestros ojos se abren a la luz de la conciencia que existe eternamente e infinitamente en nuestro espíritu, el mismo Espíritu que compartimos con Dios (el UNO)…y desde allí podemos ver claramente que tenemos que salirnos de la esclavitud constante de la mente inferior y sus creaciones…de a poco, hasta que la consciencia se expanda y lo abrace todo en la Unicidad.
Empecemos el día recordándonos, como espíritus, en el Espíritu, nuestro verdadero ser. Empecemos el día con la conciencia de que somos espíritu encarnado en un cuerpo físico, un increíble instrumento de alta tecnología de la divinidad.

     Somos imagen y semejanza de Dios, una gota del océano…parte del Espíritu Santo que todo lo penetra.   Podemos tomar las riendas del ego y ponerlas amorosamente en las manos seguras y estables de nuestro espíritu, nuestro verdadero Ser. Cuando el Espíritu está a cargo, el ego debe seguir los impulsos e inspiraciones de nuestro infinito potencial, y tenemos acceso a esas elevadas posibilidades espirituales.


COMENCEMOS SI DEMORA AÚN NO LO HEMOS HECHO…


1. Llevemos nuestra consciencia desde el exterior al interior. Practiquemos mantenernos en la consciencia del alma.

2. Permitamos que nuestro corazón se limpie y purifique mediante la transformación de nuestros hábitos nocivos, nuestros antivalores (ira, odio, resentimiento, miedo, etc) en virtudes. De este modo tendremos un claro y libre acceso a nuestro Espíritu, el verdadero Ser.

3. Respiremos Espíritu, respiremos Verdad, respiremos la Vida, respiremos Luz!.

      En el templo del silencio entremos en contacto con nuestro SER interior (el alma) y a través de este canal, nos sumergiremos en la Fuente de todas las Virtudes, en ese Campo de Consciencia Unificado, al que amorosamente llamamos Dios, donde vivimos, nos movemos y tenemos nuestro SER.


Fuente:  comunidadconsciencia.ning.com

jueves, 20 de febrero de 2014

Oración y Meditación Mundial por Venezuela


ORACIÓN Y MEDITACIÓN MUNDIAL 

POR  VENEZUELA







LUGAR: En tu hogar, con tu familia, en tu iglesia, en tu vecindario, en tu edificio, con tu familia espiritual o tu grupo religioso. 

FECHA: Todos los días, a cualquier hora, como una sola familia mundial. Conectados desde el alma con todos los demás servidores, pues para el alma no hay barreras de espacio o tiempo.

MÉTODO: el que practiques o conozcas, pues el alma no tiene nacionalidad, raza o religión. Todos los caminos que conducen hacia Dios son correctos, siempre que se transiten con pureza y amor. 


Para el alma la separatividad es una ilusión, pues DIOS ES UNO.



Invitación Mundial.


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miércoles, 22 de agosto de 2012

La espiritualidad en la vida diaria


      La ciencia de la alineación.

      A la ciencia de la alineación la llamamos la ciencia de la correcta postura y la correcta postura es la correcta actitud. La correcta actitud es rectitud y la línea recta es la distancia mínima entre dos puntos, o sea que ésta es la ciencia de la economía, es pura economía energética. 

      Rectitud es la mínima distancia en tus relaciones, es el correcto sentido de las proporciones, es entender que si tú y yo somos dos robles para que podamos germinar y crecer tenemos que estar más bien lejos pues esa es para dos robles la distancia a la que no se hacen sombra, no se interfieren, la correcta distancia. Es entender que siempre hay un punto de enfoque, una distancia correcta para ver a otros, para ver la vida.

     Rectitud es la ciencia de saber ocupar el lugar que nos corresponde. Eres recto cuando ocupas tu lugar y ese lugar cambia según el tipo de relación en la que estás. El lugar del padre no es el lugar del hijo, ni del abuelo, ni del nieto. Cuando estás con tu padre ocupas un lugar, cuando estás con tu hijo ocupas otro, por eso si tú sigues ocupando el lugar del hijo cuando estás con tu hijo no vas a poder ser su padre. 


      En cada relación tenemos que ocupar un lugar. Si no ocupamos nuestro lugar estamos perdiendo el sentido de las proporciones y nos estamos saliendo de la armonía de la relación, y cuando nos salimos de nuestro lugar hay una gran cascada que se sale de lugar, estamos empujando fuera de lugar a muchas personas, muchas relaciones.

      Resumiendo entonces ocupar el lugar es la ciencia de la correcta actitud, que corresponde al sendero de la alineación; es también la ley de la economía energética. 

      Nosotros hemos creído que la ciencia de la postura son 300 o 500 posturas de Yoga (asanas) y no es eso. La ciencia de la postura es actitud en el plano emocional y en el plano mental, tú te alineas mentalmente, emocionalmente y físicamente, pero no puedes pretender la alineación mental desde el cuerpo físico, aunque sí es posible pretender la alineación del cuerpo físico desde la alineación mental. 

      Es decir, hay muchas modalidades de ciencia de la unión y lo importante es reconocer que desde un vehículo superior se alinean todos los vehículos inferiores, desde el alma se puede alinear la personalidad, desde la mente se alinean las emociones, desde las emociones se alinea el cuerpo físico. Pero no podemos pretender que actuando sobre la molécula de serotonina te vuelvas espiritual porque eso sería pretender también que nos espiritualizamos a través de los alucinógenos.

     La espiritualidad es la vía y la vida. La espiritualidad no es solo acudir a un centro espiritual con gran frecuencia sino es trasladar nuestra filosofía espiritual a la vida, personificar las virtudes aprendidas en el texto y llevarlas al contexto de la vida. Y una vía directa para realizarlo es a través de la alineación de nuestra triple personalidad (física-emocional-mental) con nuestra realidad esencial, con nuestro SER,
con el alma.

Jorge Carvajal Posada 

domingo, 4 de marzo de 2012

Festival Raksha Bandan


FESTIVAL RAKSHA BANDAN
  
    La palabra Raksha Bandhan literalmente significa "lazo de protección". Es una ceremonia en la cual las hermanas instructoras de la Universidad atan una pieza de hilo denominado Rakhi en la muñeca de su hermano o hermana como símbolo de nuestro lazo intimo con Dios. Este lazo de pureza nos recuerda nuestro compromiso de pensar y actuar de acuerdo con la sabiduría espiritual y las virtudes divinas. Nos recuerda además nuestro deber de liberarnos de la atadura de los vicios como la ira, la lujuria, la codicia, la avaricia y el egoísmo.



     
Es una actividad de servicio, gratuita y dirigida a las almas que buscan un acercamiento a Dios con un corazón honesto, independientemente de su tendencia filosófica o espiritual. Estará presidida por Silvereen Mongru, Directora Nacional de Brahma Kumaris junto a Luz Martha Moreno, instructora designada para el Estado Táchira.

     
FECHA y HORA: Domingo 23 de septiembre del 2012. De 10 am a 12 m.

LUGAR: Academia para un Mundo Mejor, Urbanización Las Acacias, San Cristóbal, Estado Tachira-Venezuela.

               COLABORACIÓN:  Entrada Libre. Aceptamos tu voluntaria y amorosa donación.



CONTACTOS:   

 Marbella:            0414 7239604
Marlovys:          0424-7035826
  Mayerlin :         0416-0768855
 Victoria :         0416-1707264





OTRAS ACTIVIDADES:

Misa y Cine-Foro: "Bicicleta, cuchara, manzana". Película-testimonio sobre la Enfermedad de Alzheimer. Fecha y hora: viernes 21 de septiembre del 2012 a las 2 pm. Lugar: Hospital Oncológico del Táchira. Organizado por la Red Tachirense de apoyo al paciente con Enfermedad de Alzheimer y otras demencias. Ver mas.

Conferencia: "Meditación para la Paz y la Salud Mental".  Fecha y hora: Sábado 21 de septiembre del 2012, de 2:30 a 5:30 de la tarde. Lugar: Colegio de Médicos del Estado Táchira, San Cristóbal-Venezuela. Ver mas.

Curso"conocimiento espiritual y meditación (técnica Raja-Yoga)".   Desde el lunes 24 al viernes 28 de septiembre en la Academia para un Mundo Mejor, Urb. Las Acacias, San Cristóbal. 

Aulas de Conciencia: Clases de profundización, autoprogreso y autotransformación, período Septiembre-Diciembre 2012, en la Academia para un Mundo Mejor, Urb Las Acacias, San Cristóbal. Inicio de clases: lunes 1 de octubre del 2012. Toda la información la consigue en: Http://academiamundomejor.blogspot.com

 ¿Deseas conocer mas sobre la Universidad Espiritual Mundial Brahma Kumaris?


Escríbenos a: bktachira@gmail.com

Siguenos en Twitter: @AcademiaMundoMe

Visita nuestro sitio en internet: Http://academiamundomejor.blogspot.com

miércoles, 15 de febrero de 2012

Vivir el presente


VIVIR EL PRESENTE
"Cuando admiro la maravilla de un ocaso o la belleza de la luna, toda mi alma se ensancha adorando al Creador". Mahatma Gandhi

Lo único que tenemos seguro es nuestro presente, el pasado ya no existe y muchas de nuestras acciones negativas ya no tienen solución ¿para que desgastarnos tanto culpándonos y torturándonos con lo que ya no existe o lo que no es posible corregir?. El futuro es incierto, no sabemos si llegará, pero si queremos llegar a él de la mejor manera solo hay un camino: Vivir el presente y empezar a construir nuestro futuro hoy.

Pasado y futuro se reflejan en el presente: ¿quieres saber como ha sido tu vida en el pasado?, pues mira el presente que tienes ya que cosechas lo que siembras. ¿Quieres saber como será tu futuro?, pues mira el tipo de pensamientos y acciones que tienes en el presente.

Es muy importante fijar nuestra meta y objetivo en la vida, fijar el rumbo. Sin embargo, ¿que tipo de meta y objetivo planteas?, ¿solo para ti?, ¿solo material?, ¿esta meta y objetivo incluye el bienestar de otros, de tu familia, de tus vecinos, del planeta?, ¿incluyes a Dios al trazar tu meta y objetivo?. Pero sobre todo, ¿que tipo de pensamiento y acciones estás realizando en el presente para que esta meta y objetivo se consolide?.

Esto nos recuerda la reflexión de un sabio: "ten cuidado con lo que desees pues puede hacerse realidad".

Nuestro futuro lo estamos labrando con cada pensamiento, con cada palabra, con cada acción que realicemos en nuestro presente. En ese presente,  ¿quién esta contigo hoy? Tu familia, por ejemplo, tus amigos, tus verdaderos afectos, Dios ¿Vale la pena dejarlos a un lado por invertir todo nuestro tiempo y esfuerzo al éxito externo o al dinero debido a que nuestra meta y objetivo son solo materiales?



No, definitivamente, si el éxito es nuestra meta, tenemos que seguirlo con nuestra familia, nuestros amigos, nuestra vida personal, y sobre todo, incluir a la fuente de todo éxito en nuestra meta y objetivo, al Alma Suprema, a Dios. ¿Aun eres de los que crees que serás feliz cuando ganes la lotería?, de ocurrir así, seguramente te contentará un rato o unos días o meses, pero ¿y luego?, ¿esto te hará real y permanentemente feliz?.

La felicidad es una ruta no una meta. La felicidad verdadera y permanente reside en un núcleo en el interior de cada SER, es una cualidad original del alma, es una tarea interior, es una conquista mas que un suceso fortuito.

EJERCICIOS:

Tu familia



La familia es la parte más importante de nuestra vida. Si tienes hijos, no te pierdas de nada. Ellos están creciendo... crece con ellos No te dirijas a los primeros pasos de tu empresa y te olvides de vivir los primeros pasos de tus hijos, recuerda, vívelo todo. En realidad cumplimos muchos roles en esta vida, hay que vivirlos de manera paralela, todos tienen un valor importante. ¿De que serviría ser el empresario más importante de tu país si tus hijos ni siquiera te conocen? ¿De que serviría tener la casa más lujosa del barrio si no puedes formar un hogar?.

Recuerda además que tu familia es mucho mas amplia, que eres parte de una sola familia humana, y mas, que tu alma es hija de un único Padre Espiritual, por tanto, eres parte también de una familia divina.

La Gratitud



Agradece todas y cada una de las cosas que tienes en este momento, todo, lo bueno y lo malo, las personas, las circunstancias y las cosas que nos rodean tienen un porqué, nada es casualidad y todo está para aportarte alguna enseñanza. Agradécelo siempre.

Al principio toma el hábito de agradecer como ejercicio, esto te ayudará a centrarte en esos detalles que ahora no percibes, en esas pequeñas cosas que te hacen feliz pero que son imperceptibles para ti. Aprenderás a ver la vida de otra manera, con más riqueza.

Agradece a Dios por haberte otorgado esta oportunidad de vida, esta maravillosa ocasión para enderezar el rumbo, para sanar en presente cualquier herida o agresión pasada, esta oportunidad de SER, de estar, de servir, de evolucionar.

Cultiva tu propio destino

Todos estamos en esta vida para algo, para aprender y aportar, todos tenemos una misión especial. En cuanto descubras esa misión y dirijas todas tus energías para desarrollarlo verás que todo surge sin tanto esfuerzo, te darás cuenta que las oportunidades te llegan de manera inesperada y tu empresa, sea la que sea, crece. Repite la siguiente frase semilla: "Trabajo para la empresa de mi vida".



Recuerdo de Dios

Una forma de mantenerse en presente es a través del recuerdo de nuestra naturaleza esencial. Para ello debemos observarnos a profundidad y discernir cual es nuestra realidad esencial, el SER que se oculta detrás de nuestro cuerpo, emociones, roles, títulos y pensamientos. La meditación es una valiosa herramienta para lograr discriminar lo falso (el EGO, el no-SER, el no-Yo,  la personalidad transitoria) de lo verdadero (al Alma, el SER, el Yo Soy).

Al tratar de recordar en todo momento  esta esencia que somos, al Alma, al SER, pronto reconoceremos que tenemos un Padre Espiritual que es común para todas las almas y que debemos igualmente recordarLe.

Este común Padre Espiritual, el Alma Suprema, es la realidad esencial en todo lo que existe. Un ejercicio consiste en recordarLo desde que nos levantamos hasta que nos vayamos a dormir, recordarLo durante nuestra interacción con la familia, con los amigos, mientras trabajamos, etc. Haciendo esta práctica, pronto algo maravilloso ocurre, estaremos centrados en el presente, disfrutando Su compañía en forma de vibraciones de paz, amor, alegría interior, que se proyectan visiblemente al exterior, a nuestras relaciones, a nuestro trabajo, a nuestra vida.

Si identificamos un núcleo de des armonía interior o exterior, se lo entregamos mentalmente a nuestro Padre Espiritual. Si vamos a resolver alguna situación tenemos la certeza de que no iremos solos sino acompañados de Su protección y guía. Nos comprometemos con nosotros mismos y ante El a generar un cambio positivo en nuestros pensamientos, nuestras relaciones, nuestro estilo de vida.

Si elegimos este tipo de presente estaremos sembrando la semilla de un grandioso porvenir.

Agradezcamos a Dios por este despertar de conciencia en medio de una humanidad dormida, grandioso momento de fin de un ciclo e inicio de un nuevo tiempo, una Era de Luz.

Om Shanti

lunes, 13 de febrero de 2012

La espiritualidad socialmente comprometida

LA ESPIRITUALIDAD SOCIALMENTE COMPROMETIDA


“El próximo Buda no tomará la forma de una persona. El próximo Buda tomará más bien la forma de una comunidad, una comunidad que practique la comprensión y la amabilidad amorosa, una comunidad que practique una forma de vivir consciente. Puede que esto sea lo más importante que podamos hacer por la supervivencia de la tierra”. – Thich Nhat Hanh

Durante miles de años ha existido una tradición honrada por el tiempo según la cual los buscadores espirituales y los ascetas debían “subir a la montaña“ , al desierto o al bosque a escapar del bullicio y clamor de la sociedad y del mercado. Recluidos en la belleza virgen de la naturaleza, los buscadores podían encontrar la tranquilidad necesaria para sumergirse en la absorción espiritual, libres de los problemas del mundo. ¡Pero en las últimas décadas el ruido y la polución del mundo les han seguido hasta la misma montaña!.

El cielo azul prístino que adorna los monasterios de la montaña esta ahora afectado por la lluvia ácida y por el cambio climático invasor, mientras los exuberantes bosques cercanos están siendo, cada vez más, talados por las motosierras de los leñadores.

Los problemas intratables de la sociedad humana se han extendido hasta alcanzar cada rincón de la Tierra.

Así, el buscador espiritual se ve ahora obligado a bajar de la cima de la montaña y a inmiscuirse en el mundo como parte de su disciplina espiritual. La crisis de la civilización moderna ha alcanzado tales proporciones extremas que se necesita una transformación radical para que los humanos podamos sobrevivir, y no digamos prosperar, y una parte importante de la tarea del buscador espiritual es la de facilitar esta transformación.


Un patrón paralelo en el liderazgo del cambio social secular ha mantenido también su influjo desde hace tiempo: un enfoque exclusivo en la reforma social y económica a la vez de un alejamiento de las más sutiles dimensiones espirituales o filosóficas de la vida.

Destacados lideres del cambio social e instituciones han hecho grandes esfuerzos para mantenerse a distancia de cualquier afiliación religiosa o asociación espiritual. El cambio social se ha considerado como innovación cultural práctica, alimentada por la necesidad social y asentada en marcos legales, corporativos y científicos. La espiritualidad y la transformación de la conciencia se veían como irrelevantes porque implicaban valores y prácticas privados que se presumía tenían poco impacto en el pragmatismo del “mundo real”.


Pero los líderes del cambio social han descubierto que su tarea es imposible sin un profundo cambio en la consciencia y en los valores humanos.

 Los abnegados defensores de la energía solar, por ejemplo, lucharon largas y nobles batallas para apoyar el que países en desarrollo en todo el mundo adoptasen una energía solar limpia, descentralizada, en vez de la peligrosa energía nuclear y los combustibles fósiles contaminantes; sólo para descubrir que cuando sus amadas políticas fueron finalmente adoptadas por el Banco Mundial o por el FMI, éstas se usaron para instalar televisiones alimentados por energía solar en remotas sociedades indígenas tribales con el objetivo de tele-transportarles anuncios corporativos occidentales, MTV, Dinastía, y Dalas. En el transcurso de unos pocos años, el choque y asombro causados por esta invasión tecnológica diezmó el tejido social de las pocas culturas sostenibles que quedaban en la tierra. La ironía extrema era que las mismas virtudes ecológicas de la energía solar hicieron posible el encajar a Ronald McDonald en el hombre africano del campo, y el que
los éxitos de MTV comenzaran a usurpar las songlines del aborigen australiano.

La lección es simple y se da en dos sentidos: la espiritualidad sin cambio social es coja, y el cambio social sin espiritualidad es ciego.

La transformación espiritual en la ausencia de un cambio social y ecológico fundamental es en última instancia inútil, “como si se pudiese salvar el alma mientras la biosfera se desmorona”(Theodore Roszak). Y la reforma social o ecológica en la ausencia de un despertar espiritual esta mostrando ser fatal, como si se pudiera proteger la biosfera mientras el alma de la humanidad perece.

“El despertar espiritual” significa, en última instancia, inculcar amor y sabiduría en los corazones y mentes de la humanidad. Sin esta transformación, incluso las innovaciones sociales y ecológicas más prometedoras serán rápidamente superadas por la propagación del consumismo y por el rápido crecimiento de población en todo el globo. La transformación de la conciencia y de los valores ya no es un lujo reservado para unos pocos, sino que se ha convertido en un imperativo para las masas.


Afortunadamente, al lo largo de la década pasada, ha emergido una oleada de nuevas iniciativas comprometidas en crear un puente entre el cambio social y la práctica espiritual. Formas innovadoras de “espiritualidad socialmente comprometida” están surgiendo desde muchas direcciones a la vez. Grupos Budistas e Hinduistas, que anteriormente estaban únicamente entregados a disciplinas contemplativas, están saliendo a la calle, a la vez que líderes del cambio social se están sentando en su cojín de meditación cada vez en mayor número. La espiritualidad socialmente comprometida no es nueva, aunque esta recibiendo renovada atención. El Upanishad Isha, una antigua escritura Hindú, previene contra los peligros de una vida dedicada únicamente a la meditación, o solamente a la acción, y ensalza las virtudes de una vida dedicada a ambas,
acción y meditación.

Hoy en día nuevos pioneros de la espiritualidad socialmente comprometida están inspirando a millones de personas en el mundo. Muchos de estos pioneros enseñan como involucrarse en el mundo, y a la vez, como desapegarse de él, una ilustración perfecta de la espiritualidad socialmente comprometida.

Hay muchos ejemplos en oriente: El maestro budista Sulak Sivaraksa revolucionó la reforma social y la práctica budista en Tailandia, Laos y Burma. El Maestro Zen vietnamita Thich Nhat Hanh fue un activista instrumental por la paz durante la Guerra en Vietnam. Swami Agnivesh liberó a miles de trabajadores esclavos y un gran etcétera.

Las raíces de la espiritualidad socialmente comprometida son igualmente fuertes en las tradiciones Occidentales. Las profecías judías articulan el que fue quizás el más grande grito por la justicia y dignidad humanas de cualquier escritura. La fe Cristiana tiene una larga tradición de servicio espiritual. La misión de la Madre Teresa ha sido bien visible; e igualmente inspiradora es Dorothy Day, fundadora del movimiento Católico Trabajador que creó 185 “casas de auspicio” para los pobres y abordó la opresión social.

 

El Maestro Sikh Tara Singh remarcó una vez: “la Humanidad ha sobrevivido a la pobreza, pero me pregunto si podemos sobrevivir a la riqueza”.

 La espiritualidad socialmente comprometida ofrece la esperanza, no sólo de la supervivencia de la humanidad, sino la de su florecimiento. A medida que aprendemos a reemplazar las adquisiciones materiales con tesoros espirituales, nos alejamos de la extracción incesante de los recursos externos finitos, y nos volvemos hacia las fuentes infinitas que están dentro de nuestros propios corazones.



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jueves, 9 de febrero de 2012

Alma y Cuerpo


ALMA Y CUERPO



¿Qué es un Alma?
      Has estallado alguna vez en llanto sin motivo visible, encontrándote en una profunda tristeza? Esa es la suave voz de tu alma, pidiéndote atención, pidiéndote que la alimentes con, por lo menos, tanto cuidado como pones en alimentar tu cuerpo.

      ¿Has experimentado alguna vez un momento auténticamente sagrado, cuando, pese al constante torbellino de la vida, has sentido profundamente reverencia y pertenencia? Esa también es la voz de tu alma, expresando una honda satisfacción por su conexión intrínseca con las fuerzas de la espiritualidad.

      Usamos todo el tiempo las palabras cuerpo y alma, en contextos diversos. ¿Pero sabemos lo que significan en realidad? ¿Cuál es la naturaleza del alma? ¿Cuál es su relación con el cuerpo?

      El alma manifiesta la razón misma de nuestra existencia; es la única parte de nuestro ser que refleja directamente nuestra conexión con Dios, nuestro creador. Aún cuando no es
tangible y se oculta dentro del cuerpo, el alma es el tejido mismo de lo que somos. Mientras el cuerpo abarca los aspectos materiales de nuestras vidas, el alma abarca lo espiritual. El cuerpo es impulsado primordialmente por la satisfacción de sus necesidades físicas. Esto no implica que el cuerpo sea malo en sí; no lo es. Fue creado por Di-s y es inicialmente neutral, con un gran potencial para el bien. Pero es el alma la que da energía y guía al cuerpo para hacer buenas obras y conectarse con lo divino.



      El alma es trascendente por naturaleza, pues "... la llama de Dios es el alma del hombre..." (Proverbios 20:27)

      Hay una dicotomía estructural, por eso, entre la naturaleza tangible del cuerpo y la naturaleza trascendente del alma. Miremos con atención la llama de una vela, y tendremos una aproximación a nuestra alma: la llama alzándose en el aire, tendiendo hacia arriba, como hacia Dios. Pero el pabilo la tira de vuelta hacia la tierra. De modo similar, nuestra alma tiende siempre hacia arriba, mientras el cuerpo nos retiene con sus demandas tan insistentes de sustento o gratificación físicos. La pregunta que cada uno debe hacerse es: ¿elegimos ser la llama que se remonta a lo alto o el pabilo que nos tira hacia abajo? 

      Para ser una persona completa y sana, el cuerpo y el alma deben trabajar en armonía. No necesitamos elegir entre uno y otro, indulgencia o abstinencia; podemos y debemos fundir cuerpo y alma.

      Y esto significa unir el cuerpo y el alma para cumplir la misión para la que todos fuimos puestos en la Tierra: para vivir una vida significativa, productiva y virtuosa haciendo de este mundo físico un hogar cómodo para la espiritualidad y la Divinidad.



      Cada uno de nosotros cumple esta misión usando sus capacidades y talentos únicos, ya sea como maestro o como padre, como comerciante o como científico. Todos debemos tratar de tomar conciencia de nuestra misión, y hacerla realidad conduciendo nuestras vidas, cada minuto, cada día, cada año, de acuerdo con las leyes de Dios.
      La dicotomía de cuerpo y alma está en todas partes donde miramos, y tiene muchos nombres: forma y función, materia y energía, materialismo y espiritualismo. En un libro, por ejemplo, las palabras que cubren la página son el cuerpo, y las ideas detrás de ellas el alma. Lo mismo puede decirse de cada aspecto de nuestro universo, porque el universo mismo está compuesto de un cuerpo y un alma: sus componentes materiales y los componentes espirituales que le dan vida. De ahí que el primer paso hacia la creación de la unidad en el universo, el primer paso hacia la espiritualización de lo material, es unir nuestros propios cuerpo y alma.

      Llevar una vida significativa equivale a poder atravesar la primera capa, la material, y conectarse con la energía interior. No es un trabajo fácil, pues el cuerpo opera con instrumentos sensoriales (vista, oído, olfato, gusto y tacto), mientras que el alma (o la conciencia para la ciencia) opera en lo suprasensorial (mente, intelecto, rasgos de personalidad). Y la energía interior no es una energía cuantificable tal como la define la física; hay un elemento de misterio en ella que desafía la medida. No es apenas una fuerza; es la fuerza que llamamos vida. Y hay elementos de la vida que apenas si hemos empezado a descubrir.


      Miremos a nuestro alrededor, hoy. Es obvio que muchos de nosotros estamos buscando la paz interior, la felicidad, o la serenidad; estamos buscando nuestra alma. ¿Pero estamos usando los instrumentos adecuados con los cuales deberíamos hacerlo? Porque nos hemos hecho tan dependientes de nuestros instrumentos sensoriales, a menudo sentimos como si fueran los únicos de los que disponemos.



      ¡Pero qué difícil es tratar de captar el significado de nuestra alma usando sólo los cinco sentidos! Es como usar los ojos para escuchar un trozo de música. Y sin embargo, tan persistente es el llamado del alma que nunca dejamos de buscar.


      Pero la vida tal como la entendemos no es más que la búsqueda de sentido la búsqueda de nuestra alma, la búsqueda de Dios. Cuando un científico explora las leyes de la naturaleza, se siente llevado a levantar la cortina y ver qué está pasando más allá de los límites de nuestros sentidos exteriores. Cuando un niño desarma un juguete, está buscando lo mismo: el secreto que lo hace funcionar. Esta curiosidad es una marca de la naturaleza humana.

      Lo mismo sucede con nuestro propio ser. Si no reconocemos todas las fuerzas que nos mueven, incluida el alma, nunca nos comprenderemos a nosotros mismos. Y si no sabemos cómo funciona el alma, no podremos alimentarla. Afortunadamente, cuando el alma tiene hambre, nos lo hace saber. No importa cuánto tratemos de acallarla y distraería mediante los goces materiales, su voz siempre se alzará, haciéndonos saber que nos falta una parte de nuestra vida. Esto puede tomar la forma de ansiedad, desorientación, vacío. Un anhelo de algo más.

      Sin conciencia del alma no puede haber crecimiento personal, porque es el alma la que expresa la insatisfacción, que es lo que nos motiva a crecer. El cuerpo, en tanto sus necesidades egoístas estén satisfechas, no tiene deseos de trascendencia. El alma da a nuestra vida dirección y unidad. El mundo material (esto es, el mundo del cuerpo) está fragmentado; el alma es el eje sobre el cual convergen y se unen todas nuestras actividades físicas. Si observamos los impulsos materiales de nuestro cuerpo durante el curso de una jornada, lo veremos girar en círculos o zigzaguear en estallidos de deseo, al azar de los estímulos que lo atraen en cada momento dado.

      El alma conecta todos estos fragmentos; conecta lo trivial con lo supremo, y lo material con lo espiritual. El alma también enseña humildad. Mientras que el cuerpo es egoísta, el alma es humilde. Nos da la capacidad de elevarnos por encima de nosotros mismos, de ver las necesidades ajenas y responder a ellas con sensibilidad. Sin alma, los deseos egoístas del cuerpo pueden esclavizarnos y en última instancia destruirnos.  El alma es nuestro costado trascendente, siempre tenso hacia arriba como la llama de la vela, siempre tratando de volver a conectarnos con Dios. El cuerpo puede intentar mantenernos atados a la tierra, pero el alma tiene el poder de alzarnos y llevarnos más allá. ¿Por qué semejante Conflicto entre el Cuerpo y el
Alma?
      El cuerpo y el alma están en perpetuo combate; todo conflicto humano surge de la dicotomía de cuerpo y alma, de la tensión entre nuestro yo corporal y la necesidad de trascendencia. ¿Por qué sucede esto?.
Porque Dios creó el cuerpo y el alma en dos fases distintas, tomando polvo de la tierra y soplando luego en él el aliento y alma de vida (Génesis 2:7).

     ¿Por qué creó nuestro cuerpo y alma por separado, a diferencia de lo que hizo con todas las otras criaturas? Para que el hombre siempre reconociera que hay dos fuerzas distintas en la vida, la material y la espiritual. El lado material es bajo, como el polvo de la tierra, mientras que el lado espiritual viene del sitio más profundo posible, de Dios. 

     En el comienzo, cuerpo y alma estaban unidos. El cuerpo reconocía su papel como vehículo para la expresión del alma, y el alma reconocía su necesidad del cuerpo para concretar la voluntad de Dios. Adán y Eva, en consecuencia, (Génesis 2:7) no se avergonzaron de su desnudez, pues ésta era tan inocente como la desnudez de un recién nacido. 

     Pero el primer error (o "pecado") creó la conciencia del Yo (conciencia de cuerpo); el yo egoísta independiente había nacido, divorciado de la voluntad e intenciones de Dios. Los ojos de Adán y Eva "se abrieron" y se avergonzaron de su desnudez, porque experimentaron sus cuerpos como una entidad distinta y percibieron su sexualidad como algo separado de su divina misión. Lo humano se dividió en dos: nuestros deseos materiales y nuestros deseos espirituales. Desde ese momento, nuestra misión incluye la restauración de la armonía entre cuerpo y alma.


      De modo que en realidad estamos compuestos de dos elementos distintos, como los hermanos gemelos Jacob y Esaú, peleando dentro del vientre de su madre. Jacob era el hombre manso, el estudioso, mientras que Esaú era el guerrero, el hombre de acción. El cuerpo es el guerrero dentro de nosotros, la fuerza agresiva con capacidad para dominar los elementos de este mundo. En este mundo material, el cuerpo sirve para proteger al alma vulnerable. Un cuerpo sin alma, sin embargo, sería un agresor peligroso sin objetivo ni conciencia.

      Y aun así la escisión persiste. Para el alma, el cuerpo es inicialmente una presencia tosca que necesita constante indulgencia. Mientras el alma quiere alcanzar el éxtasis espiritual, el cuerpo necesita comer y dormir. Para el cuerpo, el alma es inicialmente una molestia, una conciencia, que siempre está limitando
la conducta del cuerpo.
¿Por qué creó Dios el potencial para semejante conflicto?

      ¿En realidad fué Dios quien creó esta situación, o fué el mismo humano al caer en la conciencia del cuerpo?. En todo caso, el alma necesita ser desafiada y el cuerpo refinado, y la tensión entre los dos en última instancia saca a luz lo mejor de ambos. En última instancia, el cuerpo y el alma deben comprender que son más fuertes con el otro que sin él. Es la resistencia misma del cuerpo la que revela la creatividad al alma, mientras que la orientación del alma le permite al cuerpo usar su fuerza para bien. Un río tormentoso tiene una cierta cantidad de energía, pero cuando, se pone un dique y esa energía es controlada, puede multiplicarse muchas, muchas veces.

¿Qué podemos hacer con este Conflicto?

El primer paso en el tratamiento de este conflicto entre cuerpo y alma es reconocer que el combate existe, y tomar conciencia de las dos fuerzas distintas. En tanto pensamos que somos una entidad monolítica estamos sufriendo una confusión existencias, y esa confusión causa parálisis. Oscilamos entre las demandas del alma y el cuerpo sin reconocer nunca la necesidad de fundirlos en uno. Un día somos virtuosos, al siguiente somos
egoístas; un día estamos motivados, al siguiente postergamos todo trabajo.



El modo de aliviar la tensión entre el cuerpo y el alma no es negar a uno de ellos sino integrarlos con vistas a la consumación de un objetivo: espiritualizar lo material. Todas las fuerzas y experiencias del cuerpo están dirigidas a asistir a las nobles y trascendentes tareas del alma. El único modo de unir cuerpo y alma es reconocer que Dios está mucho más alto que nuestras limitadas personas, es mucho más grande que cuerpo y alma juntos. Esto exige un grado de humildad, pues la persona tiende a ser autocomplaciente por naturaleza. El alma, en razón de su naturaleza trascendente, puede elevarse por encima del egoísmo con más facilidad que el cuerpo, y puede disciplinar al cuerpo, mediante el estudio y la acción, a reconocer su verdadera misión.

Sólo entonces puede el cuerpo alzarse a su verdadera importancia: cuando sirve como vehículo para el alma en lugar de actuar bajo su propio impulso, movido por sus propias necesidades. Podemos análogamente experimentar "arrogancia espiritual" al aislarnos y descuidar el cuerpo y sus necesidades.
Pero el ascetismo no es una opción. Dios nos dio un cuerpo para refinarlo y elevarlo, para unirse al alma en su viaje. Una herramienta importante para enfrentar el conflicto entre cuerpo y alma consiste en permitir que el alma anhele, que se remonte hacia lo sublime. ¿Qué significa esto en términos prácticos? Reconocer siempre que no somos totalmente materiales. Sí, tenemos que comer y dormir y pagar las cuentas, pero no es por eso que estamos aquí; estamos aquí para sacar a luz lo mejor de nuestra alma, y para refinar el cuerpo.


Pero en razón del elemento físico de nuestro cuerpo, corremos el riesgo cierto de quedar empantanados en el lodo del materialismo. Hay una cierta tristeza
en eso, que hace llorar al alma. De ahí que debamos escuchar cuando el alma pide un alimento mejor que el que se le está dando; escuchemos la voz interior que expresa duda y tristeza cuando nos hundimos exclusivamente en cuestiones materiales. Confiemos en nuestras voces. Pero incluso mientras el alma anhela trascender, debe embeber el cuerpo y las necesidades materiales.


Como nos enseñan los Sabios:

"Corre como una gacela... para hacer la voluntad de tu Padre en el cielo".(Etica de los Padres 5:20) El alma debe correr, debe anhelar, pero debe correr como la gacela, que, aun en plena carrera "vuelve la cabeza al sitio desde donde  corre"(Zohar II:14a) Así también nuestra ansia de trascendencia siempre debe tener un ojo puesto en la realidad material de la que estamos huyendo, con la conciencia de que el objetivo de toda huida a los cielos es un regreso a la tierra.

Una vez que reconocemos el alma, debemos empezar a aprender cómo funciona. Advertimos que el alma viene de un sitio espiritual más grande, y que está tratando de introducir Divinidad en nuestra vida. Aprendemos que el alma es lo que nos conduce hacia una vida plena de sentido, y para alimentarla debernos estudiar y familiarizarnos con la sabiduría de Dios. La plegaria es la escalera emocional que nos conecta desde abajo; la plegaria, no el materialismo, nos da un hogar real, un sitio dentro del cuerpo donde el alma puede hallar paz y perspectiva.

Es por eso que es importante meditar y/u orar al comienzo del día, para poner nuestro mundo material cotidiano en la debida perspectiva. Por último, el cuerpo y el alma convergen al realizar actos virtuosos. No basta con alentar el alma y educarla; debemos hacer real al alma poniéndola en sociedad con el cuerpo. Socorrer a un vecino necesitado, escuchar a un extraño en problemas, ayudar a proveer de comida y ropa a alguien que no puede pagarlos. Estos actos se vuelven más que simples buenas acciones; se vuelven el alimento vital del alma, y un medio de poner el cuerpo físico al servicio espiritual apropiado. Cuando el alma es alimentada con conciencia, generosidad y una conducta refinada, emerge plenamente en nuestras vidas con el calor y la intensidad de una llama real, alzando al cuerpo consigo.

* * *
Un hombre fue una vez a visitar a un gran sabio. Cuando
llegó, preguntó dónde encontrarlo, y le mostraron una choza
ruinosa en las afueras de la ciudad. Adentro, no había más que
una cama desvencijada y una mesa cubierta de libros, donde un
anciano estaba estudiando. El viajero estaba asombrado:"¿Dónde vive el sabio?", preguntó.
""Es de mí de quien hablas" dijo el anciano.
"¿ Qué te está perturbando tanto?"
"Es que no entiendo. Sois un gran sabio, con muchos
discípulos.
Vuestro nombre es conocido en todo el país. No parece
adecuado que viváis en un cuarto como éste. Deberíais estar
viviendo en un palacio. "
"¿ Y dónde vives tú?", preguntó el anciano.
"Vivo en una mansión, una casa espléndida, con hermosos muebles."
Y cómo te ganas la vida?"
El hombre explicó que se dedicaba a los negocios, y viajaba
dos veces por año a una gran ciudad a comprar materiales que
luego vendía a comerciantes locales. El sabio escuchó
atentamente, y le preguntó dónde se alojaba cuando estaba en esa
ciudad.
"Me alojo en un pequeño cuarto en una pequeña posada" y
fue la respuesta.
"SI alguien entrara en ese pequeño cuarto, ¿no podría decir.,
"Cómo es que un rico empresario como tú está viviendo
en un cuarto así? Y tú le responderías: "Sólo estoy en viaje
por breve tiempo, así que esto es todo lo que necesito. Ven a mi
verdadera casa, y verás que es por completo diferente." "Pues
bien, amigo mío, lo mismo sucede aquí", siguió el anciano.
"Yo también estoy en viaje. Este mundo material es sólo un viaje.
En mi casa también es diferente. Ven a mi casa espiritual, y
verás que vivo en un palacio."

* * *
¿Cómo nutrimos al Alma Hoy? El combate entre cuerpo y alma es más duro ahora que nunca antes. El mundo material, al que nuestro cuerpo es atraído, está en un período de prosperidad sin precedentes. Nuestro nivel de vida es alto y tenemos la tecnología para dominar muchos de los problemas que antes nos abrumaban. Pero al mismo tiempo, nuestra alma individual y colectiva sufre hambre y clama por alimento.


Debemos alimentar el alma más que nunca, y la educación y la
virtud son la comida del alma. Es por eso que es tan importante empezar
a enseñar y modelar valores espirituales lo antes posible. Y el desafío sigue en pie. La clave es no torcer la batalla entre el cuerpo y el alma sino comprender su propósito, hacer las paces con el desafío. Una vez que el cuerpo reconoce
el predominio del alma, y hace las paces con su hermano mellizo, la
tensión puede ser controlada adecuadamente. El cuerpo entonces
se vuelve una fuerza que impulsa al alma a un sitio más grande que el que cualquiera de los dos podría haber alcanzado por su cuenta.

Esta armonía entre cuerpo y alma se extiende al mundo en general, ayudando a unir el cuerpo y el alma, la materia y el o entero.


La clave del sentido y la felicidad en la vida, entonces, está en nuestras propias manos: comprendiendo la simetría y el ritmo de nuestros propios cuerpo y alma.

La próxima vez que te mires al espejo, pregúntale:
¿Qué tengo ante mí? Reconozco mi cuerpo, ¿pero puedo reconocer mi
alma adentro? Presto atención a todas mis necesidades corporales,
¿pero le estoy dando igual atención a mi alma?
Y por último: sé lo que necesito. ¿Pero sé para qué
soy necesario?


Una vez el Rebe alentó a un estudiante talentoso para usar
su tiempo libre inspirando a sus condiscípulos a dedicarse no
sólo a sus estudios académicos sino también a los espirituales.
"Mi agenda ya está tan cargada que no sé cómo podría agregarle
algo más", dijo el estudiante. Pero de inmediato, comprendiendo
que la agenda del Rebe estaba mucho más cargada, dijo:
"Francamente, no comprendo de dónde sacáis la fuerza y
la energía para trabajar como lo hacéis.
"Toda persona tiene un cuerpo y un alma", dijo el Rebe.
"Es como un pájaro y sus alas. Imagínate que un pájaro
no supiera que sus alas le permiten volar; en ese caso, para él
serían sólo un peso extra. Pero una vez que bate sus alas, se
remonta hacia el cielo. Todos tenemos alas, nuestra alma, que
puede elevarnos tan alto como precisamos ir. Todo lo que
debemos hacer es aprender a usarlas’.




Fuente: http://altaeducacion.ning.com/
Adaptado por Simon Jacobson
http://www.tora.org.ar/contenido.asp?idcontenido=37