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domingo, 27 de julio de 2014

Tacticas para poner fin a cualquier discusión


Tácticas para poner fin a cualquier discusión.


Cuando convivimos mucho tiempo con una persona, ya sea nuestra pareja, nuestro compañero de piso o nuestro jefe, es inevitable que surjan discrepancias. Discutir de vez en cuando no tiene por qué ser malo. Después de un encontronazo dialéctico se puede llegar a una conclusión que satisfaga a ambas partes. Pero si las broncas son constantes, la relación acabará por enturbiarse sin remedio.
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Un grupo de investigadores de la Brigham Young University estudió el comportamiento de un nutrido grupo de parejas durante 20 años, y llegó a la conclusión de que, cuántas más discusiones había, menos duraba la relación, y viceversa. 
Ya que es inevitable discutir de vez en cuando, lo decisivo es aprender a que las peleas no vayan a más, solucionando los conflictos en cuanto estos aparezcan. Para ello, la psicóloga Lisa Firestone ha desarrollado un procedimiento que, asegura, funciona muy bien entre las personas que acuden a su terapia: la técnica del desarme unilateral.
Debemos evitar por todos los medios que la discusión se salga de quicio y acabemos diciendo cosas de las que luego vayamos a arrepentirnos.
La doctora parte de la idea de que, cuando estalla una bronca, se crea un resentimiento que no nos deja ver la situación en conjunto, y nos impide valorar las posibles soluciones. Empezamos entonces a lanzarnos reproches, sin tener en cuenta las consecuencias de nuestro comportamiento. Por ello, Firestone propone que aprendamos a “desarmarnos”, evitando discutir acaloradamente, para no decir cosas de la que luego vamos a arrepentirnos.
Aunque la psicóloga enseña la técnica del desarme unilateral a las parejas, ésta se puede usar perfectamente en cualquier tipo de discusión. Estos son los cinco pasos que debes seguir para resolver cualquier discusión que se vaya de las manos.
 1. Relájate
Las discusiones más absurdas (que pueden acabar convirtiéndose en las más peligrosas) surgen sencillamente porque estamos cansados, nerviosos, estresados (o puede que hambrientos), y en muchas ocasiones, todo al mismo tiempo. Nuestro compañero nos dice algo que nos molesta y saltamos a cuchillo, sin pensar fríamente lo que vamos a decir. En estos momentos es esencial que aprendamos a relajarnos, quizás yendo a dar un paseo, contando hasta diez o, sencillamente, pensando bien las cosas antes de abrir la boca. No pienses en lo que ha hecho o dicho la otra persona, piensa en lo que vas a decir tú. Verás enseguida como se rebaja la tensión. 

2. No devuelvas el golpe

Como explicaba el lingüista Sebastià Serrano en una entrevista con El Confidencial, “jugar a enfadarse es muy fácil”, y pude acabar muy mal. “En el momento en que hay expresiones de menosprecio ya no hay prácticamente vuelta atrás”, asegura Serrano. “Y es tan fácil que aparezcan… Si le dices un exabrupto a la pareja vas a necesitar tres halagos fuertes para reequilibrar la situación. A veces se consigue, pero otras no”.
Por ello, cuando la persona con la que estamos discutiendo entra en barrena, lo más inteligente es echar el freno y no entrar al trapo. Un buen truco es hablar de lo que has hecho, y por qué lo has hecho, sin entrar a valorar el comportamiento de la otra persona. No tiene sentido querer “ganar” una discusión si la persona con la que estamos hablando es muy cercana. Es más importante conservar la amistad que tener razón; si la tienes, el tiempo te la acabará dando y tu compañero lo reconocerá. 

3. Responde amablemente

En la comunicación interpersonal las formas son en ocasiones más importantes que el fondo. Cuando estalle una discusión trata siempre de bajar el tono, explicando las cosas de la forma más delicada posible, sin exabruptos. Bajar las armas no implica renunciar a lo que crees, ni rehusar a defender tus opiniones (que son tan validas como las de la persona con la que estás discutiendo), sólo supone tomar una posición que no es percibida como amenazante y que va a hacer que la persona con la que tienes un conflicto se relaje y sea, también, más comprensiva.
En ocasiones, un pequeño acto de afecto es suficiente para desarmar a tu compañero, algo que es de lo más efectivo si se trata de tu pareja. Basta cogerle de la mano, mirarle a los ojos y decir que le quieres para que la discusión cambie por completo. 

4. Empatiza

Para resolver una discusión es muy importante que escuchemos con atención lo que nuestro compañero tiene que decirnos. Puede que no estés de acuerdo, pero es importante que la otra persona sienta que la estemos escuchando. La técnica del desarme unilateral no implica aceptar siempre lo que dice la persona con la que discutimos, como si no importara nuestra opinión, pero implica estar dispuesto a renunciar a tener siempre la razón, con el fin de resolver el conflicto.
Si mostramos comprensión por lo que dice la otra persona, y aceptamos que es cierto al menos algo de lo que dice (los desacuerdos no suelen ser nunca del 100%), habremos dado un gran paso. 

5. Comunica lo que sientes

Cuando discutimos solemos construir nuestras argumentaciones en torno a cosas concretas, cuando en realidad todo nuestro malestar surge de una serie de sentimientos que, a menudo, no sabemos comunicar. Aprender a expresar lo que sentimos, por encima del conflicto concreto, es decisivo para resolver esta discusión y muchas de las que están por venir. Los sentimientos son independientes de los hechos, pero son realidades que están ahí, y son decisivas. Sólo si expresamos lo que sentimos, la persona con la que discutimos sabrá entender lo que realmente pensamos, y será mucho más comprensiva con nuestra situación.

Fuente:  Miguel Ayuso. Http://elconfidencial.com citado en: http://elartedesabervivir.com/

jueves, 14 de noviembre de 2013

Hábitos para la Felicidad

¿Dónde se encuentra la felicidad? ¿En la calidad de las relaciones que mantenemos? ¿En la calidad de nuestra alimentación? ¿En la estabilidad de nuestras emociones? ¿Dónde?
Es posible que ahí y también en muchas otras cosas aunque, finalmente todas, nos llevan a un punto en común: "En ser y hacer lo que necesitas en cada momento".
La felicidad siempre nace en el interior de cada uno, nada externo a ti, te dará felicidad aunque, podemos mantener ciertos hábitos que ayudarán a despertar ese estado de aceptación y confianza que te llevarán a ser feliz.
La ciencia, por su parte, no ha permanecido ajena a este tema, y existen numerosas investigaciones que coinciden en ciertos hábitos que nos acercan a la felicidad.
Las personas felices conviven con personas felices
La felicidad es contagiosa. Investigadores estudiaron por más de 20 años, a personas que se relacionaban preferentemente, con personas felices, descubriendo que de esta manera, aumentaba la probabilidad de que ellas también fueran felicesy, así ha sido.
Sonreir
Si se tienen pensamientos positivos, es probable que una sonrisa, acuda con más facilidad y naturalidad a su rostro. Curiosamente, según algunos estudios, falsear una sonrisa durante una situación poco agradable, puede empeorar el estado de ánimo.

Celebrar también los pequeños triunfos
Los triunfos personales, casi sin excepción, nos aportan estímulos. Sin embargo, lo usual es pensar en las grandes victorias, aquellas que se consiguen solo a costa de esfuerzo y sacrificio, al menos esto es lo que siempre nos han dicho. ¿Pero qué pasa con los triunfos más modestos y cotidianos? ¿Acaso no son dignos de reconocimiento?
Gusto por los placeres sencillos
En el caso del placer existe también lo sencillo, que a veces pasa desapercibido pero es capaz de proveer tanta o más satisfacción que los llamados grandes placeres. Darle sentido a las pequeñas acciones y ser agradecido con la vida, está asociado con el regocijo.
Las personas felices hacen el bien a los demás
La felicidad puede mirarse también como un circuito que se nutre a sí mismo y así se sostiene y autoalimenta, hacer feliz a alguien tiene como consecuencia que otra persona haga feliz a ese primero de la cadena. Solo que, claro, aquí no hay primeros, ni últimos, sino solo una fuerza que se mantiene circulando entre quienes emprenden acciones en beneficio de otros.
Dejarse llevar
Cuando hacer algo nos complace, es muy frecuente que perdamos la sensación del transcurso del tiempo. Aquello que hacemos es tan satisfactorio, que todo lo demás deja de importarnos, incluso el paso del tiempo. Aprender a entregarse de esta manera a una actividad altamente satisfactoria, que también implica motivación, es importante para alimentar nuestra Alma.
Profundidad en las conversaciones
Hace poco la revista Psychological Science publicó un estudio en el que destacaba la tendencia de las personas felices por preferir conversaciones profundas, sustanciosas, en vez de conversaciones huecas sobre temas banales. Es notablemente más satisfactorio conversar sobre la situación emocional por la que se atraviesa en este momento, sobre las inquietudes y las reflexiones a cerca de temas que pueden inspirarnos.
Saber escuchar
Escuchar puede considerarse una de las principales habilidades del ser humano. Escuchar implica reconocer la existencia del Otro, respetar su visión del mundo, estar dispuesto a conocerla y aprender algo de ello. Escuchar hace al otro sentirse acogido, útil en el sentido de que sus palabras transformaron, de algún modo, la realidad de la persona que las escuchó.
Preferencia por las relaciones cara a cara
En nuestro tiempo pareciera que la tecnología que tenemos a nuestra disposición, es más que suficiente para estar en contacto con amigos, familiares e incluso la pareja. Es la sociedad de la soledad, Redes sociales, conversaciones por teléfono, emails, whatssap, pero esto, no es comunicación, son relaciones virtuales que nada tienen que ver con sentarnos cara a cara, mirarnos a los ojos, tocar a la otra persona, ver sus gestos y acompañarse.
Ver el lado bueno de las cosas
El hecho de ver el lado bueno de las cosas disminuye el estrés y sus síntomas, además de que incrementa nuestra tolerancia al dolor y al sufrimiento. Un estudio reciente demostró que tener una actitud positiva, mejora la salud de quienes tienen padecimientos cardiacos. Todo tiene un lado bueno, aunque no siempre sabemos apreciarlo.
Escuchar música
La música es una de las manifestaciones más elevadas del espíritu. La música que escuchamos puede afectar la manera en que percibimos el mundo: una melodía triste nos hará ver un mundo triste, mientras que una melodía más armónica, llevará felicidad alli donde se escuche. No todo a lo que llamamos música, lo es, los sonidos binarios nos aletargan y tembién es necesario prestar atención a lo que dicen las letras de las canciones, no todas son beneficiosas.
La importancia de la espiritualidad
El cultivo de la espiritualidad nos hace reflexionar que somos mucho más que materia. Que una parte muy importante de nosotros, está hecha de elementos intangibles pero auténticos. La espiritualidad y el reconocimiento de lo sagrado, nos vuelve agradecidos, generosos, pacientes, tolerantes, y cuando las practicas, redundan en nuestra propia felicidad y en la del entorno.
Busca la naturaleza
Una caminata de veinte minutos revitaliza, tanto el cuerpo como la mente y el espíritu. De acuerdo con numerosos estudios, el contacto con la naturaleza despierta las sensaciones de bienestar y felicidad en quien lo experimenta. La naturaleza es el mejor antidepresivo que existe.

lunes, 5 de diciembre de 2011

AULAS DE CONCIENCIA

      Las Aulas de Conciencia son espacios físicos y virtuales cuyo objetivo es ayudar a las personas  a vivir su vida de una manera digna, plena, conciente y feliz.

      Para lograrlo es indispensable realizar una auto-transformación que incluye despojarse de una serie de condicionamientos negativos y fortalecer las virtudes, los valores humanos y espirituales del SER, del alma.

      En esta época de crisis de valores a escala planetaria es urgente que cada uno de nosotros realice una profunda introspección y logre la transformacíón necesaria para participar en el despertar de la conciencia humana requerida en este tiempo.

      "Si tu cambias, el mundo cambia", es nuestro slogan como parte de las herramientas y estrategias que ayudan en tu transformación y el despertar de conciencia.

      En la Academia para un Mundo Mejor en San Cristobal (Estado Táchira-Venezuela) realizamos clases, cursos y conferencias que permiten a las almas sensibilizadas a obtener un conocimiento que facilite su propia introspección y auto-transformación positiva.

       Consulte nuestras opciones de estudio y elija la (o las) que mejor se adapte (n) a su necesidad:



AULA
(elige una y haces click)
DIRIGIDA   A
DIA / HORA

Clases para hacer una auto-revisión consciente y aprender herramientas para cambiar hábitos nocivos por buenos hábitos de vida

Jueves /
5:30 pm




Clases para avanzar en el camino de la consciencia. Apoyan el crecimiento personal y espiritual.

Lunes / 5:30 pm
Meditación y estudio.
Clases para profundizar en el conocimiento espiritual. 

Martes /
3 pm



Reservada para estudiantes regulares, con al menos 6 meses en el conocimiento. Los temas son de mayor profundidad por lo que requiere una formación previa en una o varias Aulas de conciencia.


 Sábado cada 15 días / 9:30 am en Borotá

Espacios de encuentro con un mayor número de almas, pues se trata de invitaciones públicas masivas. Están dirigidas a todo público.

Un sábado al mes


Es un estudio a distancia. Se accede a través del link "aula virtual" de este blog. También a través de nuestras redes sociales.

Continuo. Vía internet

Curso basico de conocimiento espiritual y meditación. Se enseña la técnica de meditacion Raja Yoga. Dirigido a: todas las almas.



Talleres de Conciencia      Taller Meditación para la Salud (Sanación)        Horarios de clase    Agenda/calendario             Ir a Pagina Principal


OM SHANTI