Mostrando entradas con la etiqueta relaciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta relaciones. Mostrar todas las entradas

lunes, 1 de abril de 2013

Ventajas de tener amigos

      La ausencia de amigos es tan malo como el alcoholismo o la adicción al tabaco. 


      Un estudio realizado por Julianne Hold-Lunstad, de la Universidad de Brigham Young (EE UU), y publicado en PLoS Medicine estimaba que la falta de relaciones sociales equivale a fumar más de 15 cigarros al día. Tras realizar un seguimiento a 300.000 personas durante siete años, Hold-Lunstad y sus colegas demostraron que no tener amigos es más perjudicial para la salud que llevar una vida sedentaria o, incluso, ser adictos al alcohol.

Citamos al menos seis ventajas de tener amigos cerca:

Aumentan la longevidad. Tras realizar un seguimiento a 1.500 personas durante una década, científicos australianos han llegado a la conclusión de que en los individuos con un amplio círculo de amigos el riesgo de fallecer se reduce un 22%. “Estar conectados con otros es esencial para vivir más años”, concluían los investigadores en la revista Journal of Epidemiology and Community Health. Si somos víctimas del cáncer, el efecto resulta aún más evidente. En 2006, un estudio de la Universidad de California (EE UU) sobre 3.000 mujeres que padecían cáncer de mama reveló que las enfermas sin amigos íntimos eran cuatro veces más propensas a fallecer debido al tumor que las que tenían diez o más amigos.

Todo corazón. Un reciente estudio de la Universidad de Duke (EE UU) con un millar de pacientes solteros afectados por patologías cardíacas reveló que, transcurridos cinco años, solo sobrevivía el 50% de los enfermos que no contaban con un amigo de confianza, frente al 85% de supervivientes entre aquellos pacientes que tenían al menos una relación de amistad sólida.



Amigos de la infancia. El papel que juegan los amigos en la infancia es crucial. Por un lado, evita la obesidad porque, según un estudio publicado en Annals of Behavioral Medicine“la socialización actúa como sustituto de la comida” y evita el abuso de alimentos que potencian el sobrepeso. Además, Russ Jago, de la Universidad Bristol (Reino Unido), ha demostrado que la actividad física de los niños aumenta considerablemente cuando juegan con sus mejores amigos. Por otra parte, la depresión en la infancia está directamente relacionada con la ausencia de amigos, como ha comprobado William Bukowski en una investigación publicada en la revista Development and Psychopathology

Cambian tu cerebro. Usando resonancia magnética funcional, John Cacioppo y sus colegas de la Universidad de Chicago (EE UU) han demostrado que tener amigos modifica el funcionamiento del cerebro, concretamente de la región del estriado ventral, asociada a las recompensas. Según los autores del estudio, las neuronas de esta región se activan en mayor número y con más intensidad si estamos bien acompañados que si llevamos una vida solitaria. Un dato a tener en cuenta dado que el estriado ventral es un área crítica para el aprendizaje.



Camaradas analgésicos. Es mejor ponerse una inyección o curarse una herida en presencia de un amigo. Según un estudio publicado hace algunos años en la revista Psychosomatic Medicine, la percepción del dolor se reduce cuando una persona a la que consideramos cercana está físicamente presente. 

Pero, tener amistades solidas y duraderas no es casual sino causal. Requiere primero que aprendamos a ser buenos amigos con nosotros mismos. Este es el primer paso necesario para luego poder cultivar buenas amistades afuera.

Otro punto esencial es transformar nuestros errores, debilidades o vicios (ira, apego, miedos) en virtudes como la tolerancia, el respeto, la sinceridad. Una buena amistad se fundamente en la practica de las virtudes y valores humanos.

Ser un buen amigo permite que el otro tenga su propio espacio, su propia manera de ser y deja claro el suyo. Acepta y comprende las diferencias, ya que la amistad se enriquece con la diversidad. El buen amigo escucha y tiende al otro su mano amiga.

Los mejores amigos se unen desde el corazón  lo cual asegura que la amistad permanezca pese a cualquier distanciamiento físico inherente a las circunstancias de la vida.



Fuente:  http://www.muyinteresante.es. Adaptado para los fines de este blog.  








lunes, 12 de noviembre de 2012

Las buenas relaciones humanas reducen las muertes por cancer

      Es sabido que nuestro mundo emocional esta asociado con el sistema inmunológico, el cual es el sistema de defensa que nos defiende de infecciones y de la posibilidad de contraer cáncer  A su vez, nuestras emociones están muy emparentadas con la calidad de nuestras relaciones humanas y sociales.

      La calidad de las relaciones personales de una mujer parece ser tan importante como el tamaño de sus redes sociales para predecir la supervivencia en caso de padecer cáncer de mama, tal y como apunta un estudio dado a conocer en la última edición de Breast Cancer Research and Treatment.

      Los investigadores trabajaron trabajaron con 2.264 mujeres que habían sido diagnosticadas en las primeras etapas con cáncer de mama invasivo entre 1997 y 2000, y les solicitaron información sobre sus relaciones personales, estableciendo la siguiente  clasificación:

a) Socialmente aislada (pocos lazos), 
b) Moderadamente integrada
c) Integrada socialmente (muchos lazos).

      "Detectamos que las mujeres con pequeñas redes sociales tuvieron un riesgo significativamente mayor de mortalidad que aquellas que cuentan con grandes redes", explicó Candyce H. Kroenke, del Centro de Investigación de la Salud de Kaiser Permanente (EE UU) y coautora del estudio, que reveló que las mujeres socialmente aisladas tienen un 34 por ciento más probabilidades de fallecer debido al cáncer de mama u otras causas que las que se encuentran socialmente integradas. Además, el nivel de apoyo social de amigos y familiares es crucial para la evolución de esta enfermedad.

      "Las mujeres con redes pequeñas y altos niveles de apoyo no estaban en mayor riesgo que aquellas con grandes redes, pero sí aquellas con redes pequeñas y bajos niveles de apoyo", añade Kroenke. De hecho, según los resultados del estudio las mujeres con redes pequeñas y bajos niveles de apoyo tienen un 61 por ciento más de probabilidades de morir de cáncer de mama que las que poseen redes pequeñas y altos niveles de apoyo.


      Tomando en cuenta estos elementos podemos concluir que nuestra madurez y crecimiento personal debe incluir como aspecto fundamental el cultivar correctas relaciones humanas. Para ello debemos primero cultivar una buena relación con nosotros mismos, sanando las heridas y traumas del pasado. En segundo lugar, establecer un canal de comunicación con lo trascendente para establecer una buena relación con lo Divino (Dios), en la cual le entreguemos nuestras debilidades (errores pasados) y nos abramos a las virtudes esenciales del SER (paz, amor, honestidad). Y por último, y no por ello menos importante, debemos poner todo nuestro empeño en sanar cualquier conflicto o herida contraídas en la relación con otras personas, comenzando con nuestros mas cercanos (nuestra familia) y plantar así la semilla de las buenas relaciones humanas y sociales. 

FUENTE: Texto adaptado a los propósitos de este blog con cifras obtenidas en: http://www.muyinteresante.es/

sábado, 28 de enero de 2012

La negociación en las relaciones




      Las emociones se sienten y viven en el cuerpo. Identificar esas señales nos permite saber qué cosas nos enoja, nos frustra, nos da miedo, nos provoca estrés y, así, enfrentar de una forma distinta las situaciones de siempre

      ¿Cuántas veces, dejándote llevar por lo que sientes, te prometes una y otra vez no decirle tal o cual cosa y es lo primero que le dices cuando lo ves? O, al contrario, necesitabas decirle tantas cosas… Pero lo ves y te paralizás. Después te llenas de ira, ansiedad, tristeza. Las dos cosas duelen, las dos cosas nos alejan de nuestra seguridad, confianza y auto-control.

      Las emociones se sienten y viven en el cuerpo, están en las caricias, en las palabras, en los recuerdos. Es como una fuerza que nos indica hacia a dónde ir pero, como son nuestras, también es nuestro el manejo de su destino. Los seres humanos tenemos una capacidad única: poder poner en palabras nuestros sentimientos. Identificar esas señales nos permite saber qué cosas nos enoja, nos frustra, nos da miedo, nos provoca estrés y, así, enfrentar de una forma distinta las situaciones de siempre.

Frente a esto, tenemos dos posibilidades: el plan “A”, esperar que el otro (o la otra), si me aprecia, cambie, sepa lo que necesito y me lo de, que mi jefe me valore y me de el aumento de sueldo que merezco, que mis hijos adolescentes me traten bien, que se den cuenta que quiero lo mejor para ellos, que mi amigo o amiga esté cuando lo (la) necesito como yo estoy siempre… En este plan no me responsabilizo de mi mismo sino fluctúo y reacciono permanentemente según se me dicte en el exterior. 

O usar el plan “C”, (Conciencia), que es el que nos ubiquemos, desde un lugar proactivo, desde una conciencia mas elevada. Es el plan de tu seguridad, del auto-conocimiento, de la conciencia del SER. Si te dedicas a diario a conocerte a ti mismo (a), a tu verdadera esencia, en saber que dentro de ti están todas las virtudes originales del SER y las cultivas día a día, entonces tu nivel de conciencia se eleva. En este nuevo nivel la óptica y la forma como planteas la vida se transforma y se eleva. En este plan te responsabilizas de ti mismo.



Desde una conciencia del SER es posible la negociación. La negociación es la herramienta más poderosa que tenemos y utilizamos muchas veces sin ser conscientes durante todo el día, en el trabajo, con la familia o amigos. Podemos aprender a aprovecharla, animarnos a decir lo que sentimos en el momento justo, aunque sea con tu jefe o alguien que sientes que te paraliza.

Si somos capaces de ver al otro (a) desde su verdadera esencia, saber que detrás de su ropaje, posturas o gestos se encuentra un SER espiritual, un alma como yo, observamos que las diferencias son apariencias, que puedo trascender las apariencias mediante la transparencia (trans-apariencia) que ofrece la verdad. Esa verdad nos lleva a ser auténticos, espontáneos, genuinos y originales. Los demás nos verán como en realidad somos y la desconfianza se esfumará. Desde este nivel de conciencia de alma ya podemos poner en práctica la fórmula de una negociación eficaz, que es: “ganar-ganar”. Desde este nivel encontramos los puntos en común entre las partes y facilita el consenso, conseguir las diferentes alternativas de soluciones, abriendo la posibilidad de diálogo.

Conéctate todos los días con la fuente de todas las virtudes, con el Alma Suprema, y en su compañía te iras llenando de cualidades y virtudes como la paz, la verdad, la paciencia, la flexibilidad, entre otros, que luego, durante el día, tendrás la oportunidad de practicar en tus interacciones sociales y familiares con las demás almas. 

Desde esta conciencia superior puedes elegir el mejor momento para plantear tu punto de vista, tratando de evitar frases como “siempre lo mismo”, “no te importa nada de mí” o, una de las más famosas, “Tu saber que, al final, siempre tengo razón”. Comunicándote desde el lugar de la culpa o la ira, sin darte cuenta, generas en el otro la necesidad de defenderse, de justificarse, pero no de negociar.

* Las situaciones conflictivas se generan tanto por lo que hicimos, como por lo que no. Planteártelo desde este lugar te ayudará a reconocerte en la contribución del conflicto y, por lo tanto, en su resolución junto a la otra parte (a la par).

* Sí logras no interrumpir en la negociación, expresar lo que sientes y lo que opinás no como una verdad “absoluta”, sino como “tu verdad” y si pones atención en la palabra, en la actitud del otro, entendiendo porque el otro “dice lo que dice y hace lo que hace”, aunque no lo compartas, sí podrás enfocarte en el problema que los une y no en la conducta de la persona. Así tendrás una carta importante en mano, que es la “escucha activa”.

A lo largo de nuestra vida afrontamos infinidad de conflictos y no es porque tengamos mala suerte. Éstos forman parte del crecimiento, son nuestros exámenes en la vida, por eso, es fundamental una conciencia superior (virtuosa) a la hora de negociar. Muchas veces pasa que no es el conflicto en sí lo que nos angustia o nos duele, sino que el lugar desde el que lo interpretamos (conciencia del cuerpo) despierta en nosotros miedos e inseguridades. Pero a pesar de esto debemos salir a negociar con la vida, creyendo en nosotros. ¿Te preguntaste alguna vez desde que lugar quieres vivir tu vida?, ¿quien eres, realmente?, ¿cual es tu naturaleza original?.

Una herramienta que te ayudará a dar respuesta a estas interrogantes es la meditación y, a través de ella, la conexión intima y única entre tu (el Alma) y tu Padre-Madre espiritual (el Alma Suprema).